El periodista nicaragüense Luis Galeano, director del programa Café con Voz y exiliado en Estados Unidos desde 2018, fue detenido en Miami por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La emisora confirmó la noticia en redes sociales con un breve mensaje: “Nuestro director Luis Galeano ha sido retenido por ICE”, sin precisar las circunstancias ni su estatus migratorio.
De acuerdo con su esposa, Deykell Galeano, el periodista fue arrestado mientras trabajaba en una empresa de transporte privado, actividad que realizaba paralelamente a su labor informativa. Galeano se exilió tras ser perseguido por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que lo despojó de su nacionalidad y lo obligó a abandonar Nicaragua.
La detención ocurre en medio de un contexto migratorio adverso para los nicaragüenses en Estados Unidos. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció en julio de 2025 la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Nicaragua, con fecha efectiva de finalización el 8 de septiembre de 2025. Esta medida, junto al endurecimiento de los controles migratorios, ha incrementado el riesgo de deportación para opositores, activistas y periodistas que huyeron del país centroamericano.
Entre las voces que se han pronunciado destaca la del periodista Aníbal Toruño, director de Radio Darío y exiliado en Costa Rica, quien pidió “atención y seguimiento urgente” al caso de Galeano. Toruño subrayó que la detención de su colega representa un grave riesgo para la libertad de prensa y los derechos humanos, recordando que Galeano fue uno de los 94 nicaragüenses desnacionalizados en 2023 y declarado “traidor a la patria” por el régimen Ortega-Murillo.
La congresista Maria Elvira Salazar, representante por Florida, también se pronunció y pidió distinguir entre “un criminal y un exiliado político”. En su comunicado, afirmó que Galeano “pagó un precio muy alto por decirle la verdad al mundo sobre la dictadura Ortega-Murillo” y advirtió que “Luis no puede terminar en manos de la misma dictadura que lo persiguió”.

La situación de Galeano ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos y prensa independiente, que alertan sobre el impacto de las políticas migratorias en la protección de los exiliados políticos. Mientras se esperan pronunciamientos oficiales del ICE y del Departamento de Estado, su caso reaviva el debate sobre la responsabilidad de Estados Unidos en garantizar refugio y seguridad a quienes denuncian regímenes autoritarios.





