Una nueva caravana migrante salió desde San Pedro Sula, en el norte de Honduras, con rumbo a Estados Unidos. Decenas de hondureñas y hondureños, entre ellos niñas y niños, dejan el país por el desempleo y la inseguridad, según relataron a periodistas. Muchos llevan apenas una mochila y la decisión tomada.
Los grupos, formados por hombres, mujeres, niñas y niños, comenzaron a reunirse en la Central Metropolitana de Transporte de la ciudad, procedentes de distintas regiones del país.
“Tomamos la decisión de irnos porque la situación está muy dura en nuestro país”, dijo Daniela Montiel, quien viaja con su esposo, sus dos hijos y un nieto. Contó que se va para darles una vida mejor a sus hijos, ante la falta de oportunidades económicas.
Danery, quien pidió ser identificada solo por su nombre, viaja sola. Su esposo y sus cuatro hijos se quedaron en El Progreso, Yoro. Tenía un negocio propio, pero se lo robaron todo.
“Ha sido muy difícil recuperarnos”, dijo. Lleva apenas una mochila y la esperanza de llegar a Estados Unidos.
La ruta prevista pasa por Corinto, en el departamento de Cortés, en la frontera con Guatemala. Algunas de las personas reconocieron que conocen los riesgos del camino, sobre todo al entrar a México, pero coincidieron en que la falta de empleo y de seguridad pesa más.
La convocatoria circuló en redes sociales, como en otras ocasiones. Hasta ahora no se sabe quién la organizó.
Migración hondureña y remesas: por qué la salida se repite en Centroamérica
Las autoridades hondureñas estiman que unos 1,8 millones de hondureños viven fuera del país, la mayoría en Estados Unidos. Desde allí envían remesas que, según el Banco Central de Honduras (BCH), superaron los 10.000 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026. Esa cifra equivale a cerca del 25 % del producto interno bruto.
Esa dependencia de las remesas muestra el peso que tiene la migración en la vida de las familias. Es una dinámica conocida también en Nicaragua, donde miles de personas han salido por razones económicas y políticas.
La semana pasada, el Gobierno de Donald Trump impuso restricciones de visa a más de quince personas supuestamente vinculadas con la organización de las caravanas recientes en Centroamérica y México.
Las caravanas alcanzaron notoriedad internacional en octubre de 2018, cuando miles de personas salieron de Honduras hacia Estados Unidos. Desde entonces han sido un tema de debate político en ese país, donde Trump las ha usado como argumento electoral desde las legislativas de 2018.
Con información de EFE.






