Desde 2018, decenas de periodistas nicaragüenses han tenido que abandonar el país huyendo de la persecución del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que llegó a tomar por la fuerza medios como 100% Noticias. Luis Galeano, conductor del programa Café con Voz, fue uno de ellos: salió de Nicaragua con su familia y solicitó asilo político en Estados Unidos, un proceso que lleva siete años sin resolverse.
Esa misma persecución llevó ahora a su esposa, Deykel Santamaría, a hacer algo que nunca había hecho: dar la cara ante los medios. Productora del programa desde hace siete años, Santamaría siempre trabajó “detrás de cámara”, pero el 14 de septiembre su esposo fue detenido por las autoridades de inmigración en el estado de Florida, en medio de las redadas que en más de un año han regresado a unos 20 mil nicaragüenses a su país.
En entrevista con Álvaro Navarro, en el programa En Contacto de Artículo 66, Santamaría dijo: “La voz de mi esposo no se puede apagar y la voz de mi esposo está a través de mí”.
Galeano se encuentra recluido en el centro de detención de Krome, en Miami. Según su esposa, él la llamó la mañana de su detención “tranquilo” y le pidió activar los canales necesarios para poder seguir comunicándose durante el día. “Estoy que no me lo creo de lo que has sido capaz”, le dijo él, al enterarse del respaldo del gremio periodístico independiente.
Una familia que aprendió a convivir con el riesgo
Santamaría contó, también en su conversación con En Contacto, que como muchos solicitantes de asilo sabían que la detención era una posibilidad constante.
“Lo hablábamos casi a diario porque sabíamos que en cualquier momento podía surgir algo”, explicó.
Galeano salía a trabajar como conductor de Lyft desde las 5 de la mañana para sostener económicamente a su familia, ya que —dijo su esposa— la monetización del programa no alcanza para cubrir el costo de vida en Estados Unidos.
El caso ha generado pronunciamientos de congresistas como María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart, además de organizaciones de derechos humanos y periodistas internacionales. Familiares y colegas abrieron una campaña de recaudación que ya cubre el 93% de la meta para cubrir la fianza y los costos legales de su defensa.
Pese a la incertidumbre, Santamaría asumió también la conducción de Café con Voz para mantener informada a la audiencia. “Todo se mueve porque Dios lo permite”, le repite a su hijo cada noche.






