Cientos de familias nicaragüenses que vieron congelados sus trámites de reunificación o migración legal hacia Estados Unidos podrán retomar el proceso, luego de que un tribunal federal declarara ilegal la suspensión de visados vigente desde enero.
La jueza Jeannette Vargas, del Distrito Sur de Nueva York, calificó la medida como “manifiestamente ilegal” y determinó que la administración de Donald Trump se excedió en sus competencias al negar visas incluso a personas que cumplían los requisitos y podían demostrar autosuficiencia económica. Según recogió EFE, el fallo alcanza a 75 países, entre ellos Nicaragua, Guatemala, Cuba, Haití, Brasil y Uruguay, además de varias naciones africanas y asiáticas.
La decisión judicial obliga ahora a revisar miles de solicitudes rechazadas bajo la directiva impugnada. Para las familias nicaragüenses, esto significa la posibilidad de que sus trámites —muchos detenidos por casi ocho meses— vuelvan a evaluarse caso por caso, bajo el proceso migratorio estándar.
“Esta decisión representa una victoria para los cientos de miles de familias en todo el país y el mundo cuyas vidas se vieron sumidas en el caos debido a la prohibición de visas, ilegal y discriminatoria”, señaló Joanna Cuevas Ingram, abogada principal del National Immigration Law Center, según declaraciones recogidas por EFE.
El Departamento de Estado, consultado por la agencia, evitó pronunciarse sobre el litigio en curso y reiteró que la administración “mantiene los estándares más rigurosos de evaluación y verificación de los solicitantes de visas”.
Organizaciones de migrantes habían advertido desde enero sobre el impacto de la suspensión en comunidades nicaragüenses y guatemaltecas, países que enfrentan condiciones económicas adversas y un creciente número de solicitudes de visado hacia Estados Unidos. Con el fallo, se reabre una vía legal que muchas familias daban por cerrada.
Aún no hay una fecha definida para que el Departamento de Estado reinicie la revisión de los casos afectados.





