Un nuevo espacio sonoro buscará acercar a la audiencia a las vivencias cotidianas de personas migrantes y refugiadas en Costa Rica. Se trata de Migrar la Mirada, un podcast que combinará entrevistas, radioteatro y poesía como herramientas narrativas para retratar estas experiencias desde distintas perspectivas.
La producción nace como coproducción entre Radios UCR y el Proyecto de Extensión Cultural de la Escuela de Ciencias Políticas (ECP) de la Universidad de Costa Rica, impulsado por las investigadoras Tania Rodríguez y Rebeca Gu. La producción general está a cargo de Kerstin Miranda, quien también es refugiada nicaragüense en Costa Rica.
Rodríguez explicó que la idea era promover “una especie de ficción sonora donde se hablara de situaciones dolorosas o graciosas, de la vida cotidiana”, y puso como ejemplo a las personas que “tienen que hacer filas por horas para pedir un estatus migratorio que les permita tener una vida digna en este país”.
Voces que acompañan el proyecto
Elvira Cuadra, investigadora nicaragüense radicada en Costa Rica y directora de CETCAM,destacó el valor de sostener el trabajo sobre migración desde una mirada de mujeres: “el tema de la migración no solo en Costa Rica, sino en diferentes lugares, tiene que verse más allá de las miradas tradicionales, de las miradas estadísticas”. Cuadra subrayó además que el arte permite “traducir, interpretar la experiencia y el conocimiento” desde otras posibilidades distintas a la investigación académica.
El comunicador venezolano Carlos Matute, vinculado al trabajo de las radios públicas, resaltó la importancia de no perder de vista lo humano detrás de los datos migratorios: “si dejamos de escuchar estas historias, creo que perdemos la capacidad de reconocernos en las otras personas”. Matute también compartió que abordar la migración desde la actuación y el radioteatro “nos ayuda o nos mueve o nos impulsa la mente a imaginar todo lo que estamos escuchando”.
Por su parte, el teatrista Jícara relató que su acercamiento al tema parte de una historia familiar: una tía que solicitó refugio por violencia de género en los años ochenta y tuvo que huir “perseguida por tres hombres y dos perros con su niña de 3 años”. Jícara explicó que las herramientas del teatro popular permiten abordar estos relatos “de una manera un poco no invasiva”.
La propuesta sonora incorpora también música original producida por el BetaLab y recitales de poesía, elementos que permiten transmitir mensajes relevantes sin caer en la revictimización de las personas migrantes y refugiadas.






